Artrosis de rodilla (gonartrosis)
- ICOTVA

- 30 nov 2024
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 2 may
¿Te duele la rodilla al caminar o al subir escaleras?
El dolor de rodilla es una de las consultas más frecuentes en traumatología. Cuando aparece de forma progresiva, se acompaña de rigidez o limita la actividad diaria, una de las causas más habituales es la artrosis de rodilla o gonartrosis.

¿Qué es la artrosis de rodilla?
La artrosis es un proceso degenerativo en el que el cartílago que recubre la articulación se va deteriorando con el tiempo. Como consecuencia, la articulación pierde su capacidad de amortiguación y aparece dolor, inflamación y limitación funcional.
Síntomas más frecuentes
El cuadro clínico puede variar, pero los síntomas más habituales son:
Dolor al caminar o al permanecer mucho tiempo de pie
Rigidez, especialmente tras periodos de reposo
Inflamación o episodios de derrame articular
Sensación de inestabilidad o fallo
Limitación progresiva de la movilidad
¿Cuándo consultar?
Es recomendable valorar la rodilla cuando el dolor es persistente, limita la actividad habitual o requiere medicación de forma continuada. Un diagnóstico adecuado permite ajustar el tratamiento según la fase de la enfermedad.
Tratamiento de la artrosis de rodilla
El manejo de la gonartrosis depende del grado de afectación y de los síntomas del paciente. En muchos casos es posible controlar el dolor y mantener la función sin necesidad de cirugía.
Tratamiento conservador
Incluye medidas orientadas a reducir la sobrecarga articular y mejorar la función:
Ejercicio terapéutico y fortalecimiento muscular
Control del peso corporal
Fisioterapia
Tratamiento analgésico o antiinflamatorio según necesidad
Tratamiento mediante infiltraciones 💉
En pacientes con dolor persistente, las infiltraciones intraarticulares permiten actuar de forma directa sobre la articulación. La indicación depende del momento evolutivo y de las características de cada caso.
En nuestra práctica utilizamos diferentes opciones:
Infiltraciones corticoanestésicas: Combinan un corticoide con un anestésico local. Están indicadas principalmente en fases inflamatorias o en episodios de reagudización del dolor. Su objetivo es conseguir un alivio rápido de la sintomatología.
Infiltraciones de ácido hialurónico: El ácido hialurónico forma parte del líquido sinovial. Su administración intraarticular busca mejorar la lubricación de la articulación y puede contribuir a reducir el dolor y mejorar la movilidad, especialmente en fases leves o moderadas.
Infiltraciones de plasma rico en plaquetas pobre en leucocitos (PRP): Se trata de un tratamiento biológico obtenido a partir de la sangre del propio paciente. El PRP pobre en leucocitos se utiliza con el objetivo de modular la inflamación y mejorar el entorno articular.
¿Cómo se decide el tratamiento?
No existe un único tratamiento válido para todos los pacientes. La elección depende de factores como el grado de artrosis, la edad, el nivel de actividad y la respuesta a tratamientos previos.
Por este motivo, es fundamental una valoración individualizada que permita establecer la mejor estrategia en cada caso.
¿Cuándo está indicado el PRP?
Puede considerarse en pacientes con artrosis leve o moderada que presentan dolor persistente a pesar del tratamiento convencional y que desean retrasar opciones quirúrgicas.
Limitaciones del tratamiento
En fases avanzadas, con desgaste importante del cartílago, la respuesta a los tratamientos conservadores puede ser limitada. En estos casos es necesario valorar otras opciones.
Tratamiento quirúrgico
La cirugía se plantea cuando el dolor es intenso, limita de forma significativa la vida diaria y no responde al tratamiento conservador.
Dependiendo del caso, pueden considerarse diferentes opciones, desde técnicas de preservación en pacientes seleccionados hasta la implantación de una prótesis de rodilla. La indicación debe individualizarse en función de la edad, el nivel de actividad y el grado de afectación.
En ICOTVA somos especialistas en el tratamiento de la artrosis de rodilla en Valladolid.



